Es un hecho sorprendente, que muy pocas veces se da, casi inaudito.
Uno de mis momentos de relax privado es cuando me dispongo a cagar. Ni se os ocurra molestarme mientras estoy cagando.
Bajo pantalones, bajo calzoncillos, pongo el culo en la taza y sin apretar demasiado dejo que caiga. Let it flow, dirían los ingleses.
Normalmente el proceso en sí no dura más de 3 o 4 minutos. Lo que ocurre, es que como buen descendente del mono, me gusta mucho estar con el culo al aire. Así que suelo estarme mis 10 o 15 minutos sentado en la taza, aprovecho para escribir algo para el blog, leer las últimas noticias o bajar música y películas de pctestrenos.
Aveces me encuentro con alguna dificultad técnica, y el mojón decide no salir, decide quedarse en mi interior, sólo entonces entro en el blog de Aznar o Rajoy, sólo cuando la situación es insalvable, y mano de santo oye!
Bajo la mirada, calculo el papel del culo según la cagada, me limpio hasta que no queda marrón (no seáis tacaños en este último proceso) y me dispongo a tirar de la cadena.
Ahora pueden pasar dos cosas. Que con total normalidad el cagarro desaparezca junto con el papel higiénico, o que milagrosamente la caquita luche contra la fuerza del agua y permanezca a flote, impasiva ante la mirada del ser humano, desafiante ante una segunda tirada de la cadena.
¿Hay algún experto lector que pueda explicarnos el motivo de este extraño suceso?

escrito por erhacker_22, agosto 20, 2009
http://www.nopuedocreer.com/quelohayaninventado/11151/papel-higienico-fosforescente/
escrito por JPelirrojo, agosto 20, 2009








Pero al final se te ha olvidado la tercera modalidad, cuando el cagarro se queda atrancado en el fondo y no va ni parriba ni pabajo aunque tires de la cadena, me han contado que a veces pasa...