No diferencian entre hombres y mujeres. Ni saben de edades.
Maravillosas son las lágrimas cuando acompañan a las escasas alegrías que nos da la vida.
Incontenibles ante las dificultades.
Están por encima de todo, incluso cuando matas con whiskey las penas que las suelen acompañar.
¿Cuántas lágrimas derrama una persona a lo largo de toda su vida?
Incluso cuando el dolor no es directo a nosotros mismos.
Por nacer, por caer, por amar y desamar, por rabia, por odio, por la muerte...
Por la muerte.
Comentarios (1)

Escribir comentario






xx