Hola Belén, jódete!
Sí, sé que esto puede que te moleste. Puede que la pequeña zorra malhabladora que hay dentro de ti salga a meterme pepinos y zanahorias por el culo. Y sabes que te quiero, y sabes que quieres quererme, así que puedes ahorrarte tu rato de mala leche por lo que voy a escribir y cambiar los morritos de mosqueada por los morritos que me pones cuando bailas.
Complementos.
Me gusta estar delante de ella cuando se pone modelitos para salir. Tiene unas piernas que deben dolerle de lo bonitas que son. Menudas patacas.
Perdón, vuelvo.
Complementos, la ropa te queda genial. Te queda genial básicamente porque estás buena que rompes y porque te ayudo a elegirla cuando salimos de compras, y amigos, no nos engañemos, tengo un gusto exquisito para la ropa.
Complementos, ¿Por qué insisto en los complementos?
Joder, porque son importantes, porque hace falta una carrera de cinco años para saber combinar ropa y detalles.
Y cariño mío, amor de mi vida, guapa, reguapa, eres una cutrona. Espera, no, eres una CUTRONA.
Odio el 60% de tus pulseras y pendientes. Vale, no el 60, el 59%.
Ahora puedes enfadarte conmigo o sonreír y decir, suerte que mi chico tiene estilazo.
Con amor, Juan




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