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ocó crecer; coño!
Me casi casé (vivo en pareja, que es casi lo mismo que el matrimonio pero con más sexo), me compré un chucho (Will, del que ya he hablado alguna vez) y monté mis propios muebles del Ikea (demostrando que yo soy el hombre de la casa y el que lleva los pantalones).
Bueno, para ser sincero, sólo he tenido que montar la librería y llenarla de mis libros guarros de Bukowski; y Belén llenarla de sus libros cursis de amores y vampiros.... "uH! cuidado, soy vampiro y me hice mi propio volvo...." como te coja Blade te vas a cagar!
Siempre he pensado lo ideal que sería leer y escribir bajo la sombra de un árbol. Un árbol que te cobija a ti y a tu literatura de los amenazantes peligros externos. Un árbol que te haga inspirar naturaleza a ti, y polen a tus adversarios alérgicos... así que he decidido plantar un árbol en el salón.
De momento no mide más de 15 centímetros de altura, y a mí en la tienda me lo vendieron como bonsai. Pero quién sabe, tal vez en unos años crezca como un cabrón y destroce este, mi techo.







Ojo, que como ya dije, lo siguiente es un mini Juan o mini Belén destrozando el bonsai con el perro que previamente a lanzado a modo de balón de futbol...