Siempre me he considerado de paladar exquisito.
Eso no significa que cualquier cosa que me pusiesen en el plato me la comía. Significa que para que yo diese el visto bueno, no sólo tenía que tener un gusto delicioso, sino que también tenía que tener buena presentación.
Siempre he estado flaquito, o casi siempre.
He tenido épocas vegetarianas, épocas only carnívoras, épocas de mucha fruta o épocas donde deboraba todo tipo de "cosas comestibles". Pero siempre me he mantenido en un estado de forma física más que decente.
Como sabéis tengo novia, Belén. A su lado, Arguiñano me parece tan sólo un "mindundis" con el carné de manipulador de alimentos. O Ferran Adrià un simple dietista de chimpancés del Zoo de Barcelona.
Ella cocina, tan rico tan rico tan rico, que si después de comerme un guiso suyo, cagase sobre unos macarrones, tendrían la salsa más deliciosa que hayáis podido probar.
Bueno, con esto os quiero decir que he engordado 10 kilos, y si no he llegado aún a los 10 tranquilos, pronto llegaré y los pasaré.
Cariño, ponme a dieta!

escrito por JPelirrojo, septiembre 11, 2009





