Como ya he dicho alguna vez, me encanta ir de compras.Adoro pasear con Belén por todo el centro comercial, verla como se prueba modelitos para mí y juguetear dentro de los provadores con ella.
Hoy hemos ido al C.C. de Mataró.
Está chulo. Pero no es que esté chulo por el contenido en sí, ya que las tiendas son siempre las mismas, con las mismas ropas y las mismas trabajadoras amargadas con cara de caballo.
Está chulo porque me ha hecho reflexionar.
1ºEl hombre entra, normalmente, como macho dominante conduciendo su coche por el parking.
2ºEntra como macho acompañante (notad que ya no he dicho dominante) por las puertas del centro comercial.
3ºPasa a perrito faldero de la chica. El hombre se limita a seguir 2 pasos por detrás a su pareja, que sin ningún tipo de prisa recorre cada una de las tiendas con todas sus secciones, como si la vida del hombre no tuviese demasiada importancia.
4ºEl brazo izquierdo del perrito faldero pasa a convertirse en un utensilio donde su dueña posa cada una de las prendas, de esa tienda, que quiere probarse. De cinco a diez prendas por tienda; según experiencia personal acaba quedándose de una a dos prendas por local.
5ºHacer cola en caja. Momento beso. Pagar prenda. Entra en juego el brazo derecho.
6ºEn el momento en que el brazo derecho entra en juego el perrito faldero se convierte en mula de carga, pues acumula bolsas en su brazo derecho con las compras de todas y cada una de las tiendas.
7ºSe repite el proceso en otra tienda, a la tercera tienda pasas a ser botones de la madame.
Puede haber una variante. La pareja feliz tiene un bebé, bebé que suelen llevar en el carrito. En este caso es exactamente lo mismo, lo único que cambia es que la mula de carga lleva un carruaje y en el carruaje las bolsas con la compra.
Mañana iremos a Baricentro :)
Comentarios (5)

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Al Bari?? se os hará pequeño después del de Mataró. Yo también andaré por Barberà, pero por otros lares
que lo compréis bien! xx