Blog personal de Juan D. y Belén M.

El Abismo de Juan y Belén

*Ella* Capítulo 2

E-mail Imprimir PDF

“Teníamos el mundo a nuestros pies, lo íbamos pisando pasito a pasito  y no temíamos a nada que pudiera venirnos de él. A veces destrozábamos cosas con nuestros pasos, pero no nos importaba porque en nuestro futuro todo estaba bien estructurado, sin grietas.”

Con los ojos cerrados.

Eran cerca de las 14 h cuando desperté y tan solo pensaba en la noche anterior. Que no sea mentira, que sea un sueño- pensé.

Encendí corriendo el ordenador, encendí el chat con más prisas que nunca y ahí estaba conectado. Esperando para darme los buenos días.

La tarde fue pasando sin control alguno. Incluso al final decidimos encender la Cam para vernos. Bueno en realidad, él tras dos días intentando hacer que su Cam funcione, lo consiguió.

Dicen que cuando te lo pasas bien el tiempo vuela. Pero para mí no voló, sino que se fugó.

Ya llegaba la noche, y como una reunión le ataba a la mañana siguiente, me dejó sola, delante la pantalla del ordenador, mirando sin hacer nada, leyendo mil veces sus palabras. Las horas pasaban y yo me sentía cada vez más enganchada a él. Lo necesitaba. Se había convertido en mi droga. No podía aguantar más.

Le llamé. Eran cerca de las 3 de la mañana. No pude evitar sentirme mal cuando el tono de mi móvil iba sonando. No respondió, y aun habiéndome sentido mal, volví a hacerlo. No paraba de decirme a mi misma lo mala persona que era. No paraba de pensar que escusa decirle si me cogía el teléfono. Le envié un mensaje de texto cuando caí que igual no me lo cogió por que llamaba des de otro número. Me quería acerrar a que ese era el motivo.

Finalmente él me llamo, y bueno, lo típico.

-          Ai! ¿Que dormías ya? Perdona

-          Si pero no importa – me respondió

-          No, no, ya te dejo dormir.

-          No no, no importa.

Y así, seguimos hablando toda la noche, y yo ya no me sentía con el mono de más droga, porque ahora tenía mi dosis suficiente.

No tenía casi sueño, bueno, en realidad tenía bastante, pero sabía que con él allí, no había fuerza en el mundo que hiciera que mis ojos se cerraran.

Pero quería que me mirara, deseaba que me mirara y me dijera una vez mas lo bonita que era.

Le dije si podía dejar la Cam encendida i así fue.

Yo cerraba los ojos, haciendo ver que intentaba dormir, pero poco a poco los abría para ver si mi cara aplastada en la almohada era suficientemente sexy como para gustarle. Y parece que lo fue. Funciono.

Casi llega tarde a su vuelo por quedarse a mirarme unos minutos más.

Se fue. Me dormí.

Estuve durmiendo toda la mañana mientras él estaba en su reunión.

Desperté y me asombré al ver que mi primer pensamiento era él. Encendí el ordenador y allí estaba.

Esperando para darme los buenos días otra vez.
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy
 

About / Contacto

Facebook



Amigos

jpe
 

En linea ahora

Tenemos 4 invitados conectado