Blog personal de Juan D. y Belén M.

El Abismo de Juan y Belén

*Ella* Capítulo 1

E-mail Imprimir PDF

"Éramos tan desconocidos y a la vez estábamos tan conjugados en una sola persona. Teníamos la fe de que juntos íbamos a comernos el mundo aunque nuestros miedos hacían no demostrar un pequeño cariño hacia el ajeno.”

La sonrisa.

Corría el año 2009, era un 21 de Julio muy caluroso así que dormir era imposible. Tras varios intentos frustrados y con la mano ya cansada por el constante abaniqueo, decidí encender el ordenador aún sabiendo que el calor podría ser más sofocante al calentarse.

Estaba ya por pararlo cuando vi que alguien me había agregado. Lo reconocí, y me sentí un poco avergonzada por nuestro primer encuentro (ya os lo contaré, todo a su tiempo) así que aunque mi primera palabra fue un Hola, “ante todo educación”, continúe seguidamente con – perdona, pero llevo unos días muy agobiada y...-

Era cierto, llevaba quizás un mes o más, estresada por todos los tíos que por internet se vuelven mucho más cerdos. Agobiada por todo lo que antes me había pasado. Y como todos tenemos que ser pecadores en algún momento, yo lo pagué con él.Pero a él no le importo, no desistió aún las palabras que le propine en nuestro primer encuentro, y quizás fue una de las cosas que me llamó la atención de él.

Estuvimos hablando horas y horas de cosas que quizás ahora podemos arrepentirnos de decir, cosas que puedan llegar a unir a dos personas, pero también separarlas.

Para mí el tiempo no pasaba, y parecía que para él tampoco, pues no desistía en sus palabras y seguía sacando temas de conversación. Recuerdo que aunque me encantaba hablar con él, aunque no podía para de leer sus palabras, aunque me tenia totalmente enganchada, yo temía. Ya sabéis como es el mundo del internet, es peligroso.

Quizás me está engañando- pensé.

-          Me apetece dormir contigo

-          ¿Porque? Jajaja – le respondí.

-          No sé, me parece una buena manera de conocer a alguien.

-          ¿Durmiendo?...

Dios, ¿cómo resistirse a esas palabras y a la vez como no tenerles miedo?Me apetecía dormir con él, aunque hasta día de hoy he intentado esconderlo. Me parecía una buena manera de conocernos. Sí quería y quiero.Podía ser perfectamente un violador, o tan solo, buscar una noche de sexo. Pero aun así podían más dentro de mí las ganas de seguir sabiendo  más y más de él, aún enfrentándome a caer en un abismo de mentiras.

Finalmente, no pude más y le mostré mi temor. Le pedí que me llamara, que quería oír su voz, aunque en realidad hoy me pregunte si saber si era o no un violador era la intención que yo tenía al escuchar su voz.

Me pregunto si tan solo quería oírle decir esas cosas susurrándolas en mi oreja. La piel se me erizaba a medida que la noche caía y el día aparecía. No quería dejar de hablar con él. Fue tan intenso nuestro encuentro que al final nos agotamos los dos.

Cuando pare el ordenador y me acosté en mi cama, no podía borrar esa sonrisa que durante toda la noche, él me había conseguido sacar. 

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy
 

About / Contacto

Facebook



Amigos

jpe
 

En linea ahora

Tenemos 4 invitados conectado