Claudia escribía en una hoja de papel todo aquello que nunca sería y que otras si lo fueron. Lo escribía porque sabía que no era la mejor. Porque recordaba que no eran compatibles.
Claudia tenía miedo a volver a estar sola. Tenía al lado a alguien que le acompañaba a cada momento, pero que no sabía valorala, o quizás ella no lo hacía.
Como consecuencia de esa baja autoestima, llegaban las lágrimas.
Y escribía.
Y a medida que lo hacía mas se daba cuenta de lo poco que era ella.
- Sin los mimos gustos, ni aficiones. Se complementaba mejor con otras que no conmigo.
Y seguía dándole vueltas mientras en el papel iban cayendo algunas de las lágrimas que sus ojos derramaban.
Lloraba y escribía. Pensaba en todo y en nada. Le dolía.
Claudia sabía que no era nada, que ella solo fue. Que fue alguien de quién alguien se enchochó. Pero esta mierda se pierde.
- Se que está a mi lado porque la esperanza de recuperar lo perdido nunca se pierde. Pero yo no soy de quien se enamoró.
Claudia no pudo mas y cogió un cuchillo y se cortó las venas.
Mientras la sangre corría por su ropa, por el papel y por las palabras que escribía, con la poca fuerza que le quedaba escribió un Te quiero con su sangre.
Por la mañana cuando Pablo despertara no podría evitar sentirse culpable.
¿Eso quería Claudia?
Y como Claudia hay millones de mujeres. Porque la confianza hace el olvido.

escrito por Juan, marzo 17, 2010
escrito por Norte, marzo 17, 2010
escrito por dmiles, marzo 17, 2010
escrito por dmiles, marzo 18, 2010
lo que hay es que alimentarse de buenos pensamientos y pensar que todos los dias estas estrenando zapatos nuevos
escrito por amii, junio 30, 2010





