Blancanieves, llamada así por su blanca piel, se dirigía al bosque a buscar unas flores silvestres para poner en su nuevo garrón de la mesita central. Y al extraño de ella, se perdió. Vivía allí des de hacía más de 20 años. A pesar de su acentuada juventud, era bellísima. Cuando ya llevaba un rato caminando sin rumbo alguno, encontró un puentecito hecho de piedra que cruzaba un rio. Delante una casita con un jardín extraordinario y bonito. Lleno de color, flores y grandes árboles. Como empezaba a oscurecer decidió llamar a esa pequeñita puerta para pedir cobijo.
Mientras, en el castillo, una vieja bruja habla con su espejo. Triste y enfadada por ver sus arrugas cada vez más acentuadas, le pregunta si ella, siendo vieja, sigue siendo la más bella. Y el espejo, como de mentiras no entiende, le responde que no. Blancanieves es ahora la más bella.
Como nadie le abría la puerta a Blancanieves, decidió entrar y allí se encontró con 7 camas, 7 vasos, 7 platos y 7 todo. Hasta 7 váteres.
La reina manda a un cazador a matarla, pero este al verla tan bella, blanca, e indefensa no tiene valor para llevar a cabo tan cruel sacrificio. La reina desesperada prefiere ir ella.
Mientras tanto Blancanieves ya ha conocido a los 7 enanitos y estos la quieren con locura. Se han ido a trabajar a la mina y ella está sola limpiando la casa.
La reina llega fiingiiendo ser una vendedora de manzanas. Le vende una de ellas, la mas roja y apetitosa que contiene veneno. La muerte, le pega un bocado y muere.
La reina se convierte en Steve Jobs y coge la manzana con un bocado y decide crear los productos Apple. Se forra. Se hace la cirugía estética y vuelve a ser la mas bella del reino.
Blancanieves sigue muerta de envidia con su Windows 7.





