Yo a pesar de siempre haberme negado a tener un coche potente, hoy lo rectifico.

Yo desde los 16 años que ya se conducir. Bueno, tampoco voy a fardar de algo que no es del todo cierto. Podríamos decir que a los 16 cogí por primera vez un coche y que hasta los 18 lo fui cogiendo hasta llegar cuarta marcha, nunca a quinta. La cosa es que era un coche normalito. Nada fuera de si, con 90 caballos.
A los 18 en la autoescuela, el coche que me tocó llevar durante 20 días para aprender a parar dos veces en los STOP’s fue un Peugeot 206 de unos 90 caballos quizás y diesel, igual que el primero. Pff! Yo no quería saber na de na de los gasolina. Pero mis padres tienen un Peugeot 206, también, pero gasolina, aunque este no llega ni a los 90 caballos.
A pesar de la poca capacidad, yo era la reina de la carretera. No había nadie que me ganará en la salida de un semáforo, después claro que corrían mas que yo, pero en el arranque yo era la mas veloz.
Y ahí no se quedó la cosa. Hasta mis 21 años, he llevado un Z4 con el que hice drift, una ambulancia con la que corría pa’rriba y pa’bajo para llevar a los malitos, una furgoneta de las grandes mercedes, toyotas, mazdas, opels, fords, renaults, …y algunas mas que no recordaré. Pero o no los pude probar para correr, o no eran potentes, aunque de todos modos, yo sabia que ninguno de esos coches sería mío, que solo era por probar.
Bueno, la cosa es que conocí a Juan y a su coche. Un coche normal, con un color feo, para mi gusto, pero que a él le queda genial. Un coche con mas de 200 caballos. Un coche que tira.
Como yo no tengo coche, uso el suyo para ir a trabajar. Y, bueno, cada vez le pillo mas el gustillo a esto de llevar un coche potente. Yo antes, con el Peugeot de mis padres de menos de 80 caballos era súper feliz. Ahora cojo ese y me aburro, no tira, no va, no CORRE. El de Juan mola.
Hoy, por ejemplo, he adelantado a un camión hipermega largo en 5 segundos. Ya está, y sin cambiar de marcha. Así, en un plis, en un zas, en un soplido, en un…ya está.
Así que, yo decía que tener un coche potente si no podías pasar de 120 ¿pa’qué? Pues para adelantar y sentirte bien, corriendo y pudiendo correr.
Punto.
Yo quiero un coche potente. Yo quiero este coche.


escrito por Juan, marzo 05, 2010





